SOBRE LAS RUPTURAS AMOROSAS
Hay algunas canciones de amor que me hacen mucha gracia: te amo, da igual que no me quieras, siempre te esperaré, no importa lo que hagas, siempre estaré aquí para tí, te doy mi vida, te doy mi alma y todo lo que pidas porque solo vivo para tí, aunque estés con otr@, yo siempre estaré aquí.
¿¿¿Pero alguien se traga eso???
Vamos a ver, yo no es que sepa mucho de la vida, pero a cuatro cosas fundamentales llego, y aunque me veo obligada a reconocer que en algún momento de estupidez máxima llegué a decir algo parecido a todo eso... contra, ¡que fue un momento de estupidez máxima, no algo de lo que me sienta orgullosa!
La realidad es que las relaciones se rompen todos los días, TODOS; relaciones que parecían para siempre, relaciones con fecha de caducidad oculta, relaciones perfectas. El por qué no está siempre claro, pero una vez te han roto el corazón (y te han partido el orgullo, que muchas veces nos olvidamos de él pero no deríamos perderlo de vista) no creo que importe demasiado el por qué. Está roto, destrozado... nos debería preocupar más el cómo lo vamos a recomponer, y esta vez mejor que la anterior, que a la persona de turno no le ha costado mucho hacerlo añicos.
A todos nos han roto el corazón alguna vez, todos sabemos qué se siente. Y también sabemos la sensación tan maravillosa que experimentamos cuando sabemos que algo renace en nosotros. Una esperanza. Un rallito de luz. Un poquito de nuestro antiguo autoestima. Una sonrisa encantadora. Unos ojos. Puede que salga. No, espera, puede que no solo salga, puede que salga bien.
Luego llega lo más importante. El nudo en el estómago, una extraña pero sensacional euforia.
Ahora tengo un nudo en el estómago, y algo de euforia. No sé qué está pasando, pero sé que pasa algo. Algo importante.
LUCKY-LUCK dijo
EY!!! JAJAJA m a gustau muxioooo akí tenemos a la nueva Carrie bradshaw!!! jajaja un beso wapa!!!
25 Marzo 2008 | 05:28 PM